Especialidad
Empresas de instalación y mantenimiento
Desarrollo herramientas a medida para que toda la información de cada trabajo llegue a la oficina el mismo día: el parte de trabajo, los materiales utilizados, las tareas pendientes y la próxima revisión.
El día a día
¿Tienes técnicos en la calle?
Entonces sabes cómo va: las furgonetas salen a las ocho, los avisos entran por WhatsApp y por teléfono, y la oficina se pasa el día persiguiendo información. No es que tu gente trabaje mal ni que haga falta contratar a nadie más. Es que lo que pasa en la calle no llega entero a la oficina.
El parte llega tarde, incompleto o no llega
Se rellena a boli en la furgoneta, si se rellena, y la oficina lo persigue al día siguiente. Lo que no tiene parte no se factura.
Lo de hoy se factura la semana que viene
El trabajo se hizo el martes; la factura sale cuando aparece el papel y alguien lo pasa a mano. Y el viernes a última hora se juntan los partes, la facturación y la semana siguiente.
El técnico llega sin saber qué se hizo la última vez
Qué modelo era, qué se le cambió, qué contó el cliente por teléfono. Si no lo sabe, va sin la pieza y toca volver.
La revisión depende de que alguien se acuerde
El contrato de mantenimiento está firmado, pero programar la visita, avisar al cliente y mandarle el informe depende de una memoria.
La agenda se rompe a media mañana
Un técnico no llega, un cliente anula, entra una urgencia por WhatsApp. Recolocar el día se hace por teléfono, uno a uno.
Todo vive en una cabeza
Qué cliente tiene contrato, qué se le prometió, qué material falta en la nave. Funciona mientras esa persona esté.
«Cada aviso que realizamos vamos un poco a ciegas sin saber que nos encontramos»
«antes tenía que estar esperando a que los trabajadores me hicieran llegar los partes de alguna forma»
«Te pasan la revision pero no te dan el informe»
Cómo funciona
Así llega la calle a la oficina
El técnico no escribe: habla. Y si ya usáis un programa de gestión o de facturación, no se tira: esto se conecta a él.
1
El técnico lo cuenta
Al terminar, cuenta en voz alta lo que ha hecho, como se lo contaría a un compañero. El parte se rellena solo, con el trabajo, el tiempo y el material, y él lo repasa antes de mandarlo.
2
La oficina lo ve al momento
Llega con sus fotos y lo que quede pendiente. La oficina lo da por bueno o lo devuelve, sin llamadas ni papeles que pasar a mano.
3
Queda donde tiene que estar
En la ficha del cliente y de su máquina, con la próxima revisión apuntada y el trabajo listo para facturar esa misma semana.
Y alrededor del parte
Está construido y funcionando. Se enciende solo lo que os hace falta, y se adapta a cómo trabajáis.
- La oficina por la mañana: cada técnico, sus trabajos y los partes por revisar, de un vistazo.
- Una agenda que propone a quién mandar según cercanía, disponibilidad y especialidad.
- «Antes de ir»: lo que se hizo la última vez en esa máquina, en el móvil del técnico.
- «No puedo ir»: el técnico suelta un trabajo con su motivo y la oficina lo recoloca.
- Obras con sus fases, sus horas y su material, y por qué están paradas.
- Material y pedidos agrupados por proveedor, con el catálogo y el stock de la nave.
- Presupuestos, facturas y cobros, y las furgonetas con sus kilómetros y revisiones.
Así trabajamos con los técnicos
Míralo funcionando antes de hablar
En tres minutos ves la oficina por la mañana, el móvil del técnico y cómo llega un parte con un audio, listo para facturar. Y si te encaja, desde ahí mismo reservas la llamada.
Dónde trabajo
Desde Orihuela, en persona en Alicante y Murcia
Cerca, voy a vuestra nave a ver cómo trabajáis. Lejos, lo hacemos por videollamada: el trabajo es el mismo.
Orihuela y la Vega Baja
Mi base. Orihuela, Torrevieja, Almoradí, Callosa de Segura, Pilar de la Horadada, Guardamar y el resto de la comarca.
Provincia de Alicante
Alicante, Elche, Santa Pola, Elda, Benidorm y el resto de la provincia. Puedo ir en persona a vuestra nave.
Región de Murcia
Murcia, Cartagena, Molina de Segura, Lorca y el resto de la región. También en persona.
El resto de España, y fuera
En remoto: las reuniones por videollamada y el trabajo a distancia, estéis donde estéis.
Cómo empezar
Con un piloto pequeño, y medido
Nadie cambia cómo trabaja su empresa por una llamada. Por eso se empieza con poco: lo construyo, lo pongo en marcha y lo mantengo yo, y hablas conmigo de principio a fin.
- Duración
- Dos semanas
- Alcance
- La oficina y dos técnicos, con sus avisos, sus partes y sus revisiones en un solo sitio
- Lo que pones tú
- Acceso a lo que uséis hoy y una persona de la oficina una hora a la semana
- Precio
- Cerrado y por escrito antes de empezar
- Si no funciona
- Si la oficina no nota la diferencia, se para ahí y no hay segunda fase
Preguntas frecuentes
¿Trabajáis en mi zona?
Sí. Trabajo desde Orihuela, en la Vega Baja, y en las provincias de Alicante y Murcia puedo ir en persona a vuestra nave para ver cómo trabajáis. En el resto de España, y fuera, todo se hace por videollamada y en remoto, igual de bien.
¿Sirve si lo mío no es aire acondicionado?
Sí. Climatización y frío, calefacción, fontanería, electricidad, gas o mantenimiento de instalaciones: el circuito es el mismo. Entra un aviso, alguien va, vuelve un parte y sale una factura. Lo que cambia son los campos del parte, y eso se hace a vuestra medida.
Mis técnicos no van a escribir nada en el móvil.
No tienen que escribir. Al terminar cuentan en voz alta lo que han hecho, como se lo contarían a un compañero, y el parte sale relleno: el trabajo, el tiempo, el material y si hay que volver. Lo repasan antes de mandarlo, y lo que no dijeron se queda vacío; no se inventa.
Hay programas de partes baratos. ¿Por qué no uso uno?
Puede que te baste, y si es así te lo diré. Lo que suelen dejar fuera es que alguien lo ponga en marcha con vosotros, que los técnicos lo usen de verdad y que se hable con lo demás: la facturación, la gestoría, el WhatsApp. Eso es lo que hago yo.
¿Tengo que dejar el programa que ya uso?
No. Si ya tenéis un programa de gestión o de facturación, se conecta a él. Cambiar de herramienta es la última opción, no la primera, y si algo no se deja conectar te lo digo antes de empezar.
¿Cómo se empieza?
Con un piloto pequeño: dos semanas, dos técnicos y una persona de la oficina una hora a la semana. El precio va cerrado y por escrito antes de empezar. Si al acabar la oficina no nota la diferencia, se para ahí y no hay segunda fase.
Para leer con calma
- Empresas de mantenimiento e instalaciones: cómo gestionarlas para que nada se pierda entre la calle y la oficinaDónde se pierde la información en una empresa de instalaciones —partes, revisiones, agenda— y cómo arreglarlo sin cambiar de programa ni contratar a nadie más.
- Parte de trabajo digital: cómo conseguir que tus técnicos lo rellenen de verdadPor qué los técnicos vuelven al papel y cómo hacer un parte de trabajo digital que se rellene el mismo día: contarlo en voz alta en vez de escribirlo.
- Revisiones de mantenimiento: cómo no perder ninguna (y qué dice de verdad el RITE)Cómo llevar los contratos y las revisiones de mantenimiento para que no dependan de una memoria, y qué dicen de verdad los artículos 26 a 28 del RITE.
- La agenda de una empresa de instalaciones: avisos, rutas y el día que se rompeCómo juntar los avisos que entran por teléfono y WhatsApp, decidir a qué técnico mandar y recolocar el día cuando alguien no puede ir.
- Del parte a la factura: cómo facturar el trabajo de la semana esa misma semanaEl camino de un parte en papel hasta la factura, dónde se para y cómo facturar el trabajo de tus técnicos la misma semana, con los albaranes incluidos.
- Empresas de instalación y mantenimiento en Alicante y Murcia: lo que cambia aquíLa temporada larga, la costa con segundas residencias y el frío industrial: cómo ordenar una empresa de instalaciones en la Vega Baja, Alicante y Murcia.
¿Hablamos de tu empresa?
Me cuentas cómo os llega hoy un aviso hasta que se factura y te digo qué montaría primero. Por videollamada o, si estás en Alicante o Murcia, en tu nave. Y si veo que no te hace falta, te lo digo.